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Por Darío Aranda
El abuelo, el padre y él, Martín Velázquez
Maliqueo, vivieron siempre en el campo, a 30 kilómetros de Cutral-Có,
Neuquén, donde vivían de lo que producían. Pero en 2001 la historia
empezó a complicarse: la petrolera norteamericana Pionner irrumpió en
sus tierras, exploró, perforó pozos petroleros y construyó oleoductos.
A la fuerza, la comunidad mapuche Logko Puran comenzó a reorganizarse y
a hacer movilizaciones, presentaciones judiciales y cortes de ruta. Lo
insólito de la historia comenzó en la madrugada del miércoles pasado,
cuando el referente de la comunidad, Velázquez Maliqueo, fue detenido
por la Policía Aeronáutica en Ezeiza, al ingresar al país. El motivo:
haber faltado al juicio donde la petrolera, ahora llamada Apache
Corporation, lo acusa por “usurpación” de la tierra donde él siempre
vivió. El dirigente mapuche volvía desde Nueva York, donde asistió al
Foro Permanente sobre Cuestiones Indígenas, para denunciar la represión
que sufre la comunidad por parte de las petroleras y el Estado
provincial. Ayer a última hora fue liberado, pero continúa imputado por
“usurpación y turbación de propiedad privada”.
“Es una muestra más de la criminalización de la protesta social que
existe en Neuquén y del atropello que sufrimos por parte de las
multinacionales”, afirmó Maliqueo a Página/12. Sobre la acusación de
“usurpación”, explicó –antes de regresar a su provincia–: “Este el país
del revés y ésta es sólo una muestra de lo que nos toca a los pueblos
originarios. Pero no vamos a dejar de luchar por nuestros derechos”.
En la madrugada del miércoles, Martín Velázquez Maliqueo, referente
de la comunidad Logko Puran, había sido arrestado por la Policía de
Seguridad Aeroportuaria al ingresar al país. La medida había sido
solicitada por la Cámara Penal de Zapala, en un juicio promovido por la
petrolera norteamericana Pionner Natural Resources (actualmente Apache
Corporation).
El dirigente mapuche había sido invitado al Foro Permanente sobre
Cuestiones Indígenas, en Estados Unidos, donde denunció justamente el
papel de las empresas petroleras en los territorios comunitarios. Una
demora en los vuelos le impidió llegar al inicio del juicio, previsto
para el 28 de mayo último.
“Es una causa vieja, que nunca prosperó porque el fallo, por la ley
provincial y según aseguran todos los abogados, debe ser favorable a la
comunidad, en contra de las empresas, lo cual sería un antecedente
histórico: que las petroleras no pueden ingresar a territorios
comunitarios. Pero aprovecharon que Martín no estaba para armar todo
este circo y tratar de amedrentarnos”, denunció Relmu Maliqueo, vocera
de la comunidad. “La Justicia debería acusar a las petroleras y al
Estado provincial, que no respetan la ley local, la Constitución y
tratados internacionales”, reclamó.
La abogada del Grupo de Apoyo Jurídico por el Acceso a la Tierra,
Patricia Bruyn, explicó que “se acusa a la comunidad como usurpadora,
por lo cual se invierte el cargo. Ellos (los mapuches) tienen la
ocupación ancestral desde hace más de 200 años, pero la empresa compra
la tierra con las familias adentro y, como no pueden expulsarlos,
entonces los acusa de usurpadores”. Sobre la detención de Maliqueo,
aseguró que fue un “exceso de rigor manifiesto y completamente
arbitraria”.
En 2001, las empresas petroleras Repsol y Pionner exploraron el
territorio (sobre la ruta 22, en el centro de la provincia) y
confirmaron la existencia de petróleo y gas. La comunidad se reorganizó
e inició acciones para impedir el trabajo de las compañías: cortes de
ruta, movilizaciones y acciones judiciales. Pionner denunció a
autoridades de la comunidad por “usurpación y turbación (obstrucción)”
de propiedad. La denuncia prosperó e imputaron a Martín Maliqueo y
Fidel Pinto, de la comunidad Logko Puran, y Roberto Ñancucheo y
Florentino Nahuel, de la Confederación Mapuche de Neuquén.
Así comenzó un proceso que llegó a juicio en 2005. Por más de un año
y medio, los jueces que intervinieron en la causa se declararon
incompetentes, sin motivo alguno. El juicio se fijó para abril pasado,
pero un día antes se suspendió y fijaron nueva fecha: 28 y 29 de mayo.
El lunes, mapuches de toda la provincia se habían movilizado a la
espera de un fallo ejemplar.
“Primero se analizó la alternativa de hacer el juicio con la
presencia de tres de los imputados, pero el tribunal resolvió suspender
las audiencias. Sinceramente queríamos que este juicio se realice, no
sólo por la larga espera que venimos teniendo, sino también para poder
preguntarles a los jueces qué delito habíamos cometido cuando lo único
que hicimos fue defender nuestro territorio”, sostuvo Roberto
Ñancucheo, al diario Río Negro. El tribunal aún no fijó nueva fecha.
“Martín no estaba y automáticamente los jueces que intervienen en la
causa lo declaran en rebeldía y piden su orden de captura. Nosotros
explicamos que estaba en Nueva York, que estaba volviendo, pero igual
avisaron rápidamente a Migraciones, lo detuvieron en Ezeiza y lo
encarcelaron”, explicó la vocera de la comunidad.