DE PETROLEO INTERNACIONAL Regional Bajo el mar Petrobras, Enarsa e YPF explorarán en el mar de Argentina Diciembre 2006
Por primera vez, Petrobras Energía participará no solo como operador en un proyecto costafuera en Argentina, sino también en el primer proyecto costafuera en aguas profundas que se realiza en la historia del país. En unión con Enarsa e YPF, explorarán, desarrollarán, explotarán y comercializarán el petróleo encontrado en un área ubicada en el talud de la plataforma continental argentina.
En el contexto de un año difícil para las petroleras argentinas, debido a una mayor exigencia de inversiones por parte del gobierno y a una merma en las estimaciones de reservas por buena parte del mercado, Petrobras Energía decidió invertir alrededor de US$ 2.400 millones hasta 2011 en la exploración de hidrocarburos en áreas marinas.
En efecto, esta compañía, en conjunto con Energía Argentina (Enarsa) e YPF, firmó un acta de acuerdo para la constitución de un consorcio que tendrá por objetivo la exploración, el desarrollo, la explotación y la comercialización de hidrocarburos en un área offshore, conocida como Enarsa 3.
Este proyecto no es el único que involucra a Petrobras Energía en tareas de exploración en el mar en Argentina. En enero de 2006, estas mismas tres organizaciones, junto con Petrouruguay, firmaron un acta similar para dos áreas offshore en el mar argentino: Enarsa 1 (E1) y CCM2. Las participaciones de las partes que trabajan las áreas son: Enarsa 35%, YPF 35%, Petrobras 25%, y Petrouruguay 5%. En este caso, el operador es YPF.
El área Enarsa 3 se encuentra ubicada en el talud de la plataforma continental argentina, aproximadamente 250 kilómetros al este de Mar del Plata, ciudad balnearia de la provincia de Buenos Aires, muy reconocida por ser uno de los principales destinos turísticos de Argentina durante los meses de enero y febrero.
Las tareas se harán en profundidades que oscilan entre los 200 y los 3.000 metros. "Aunque la exploración se concretará más que nada en el nivel de los 2.000 metros", afirma Carlos Alberto Pereira de Oliveira, director de exploración y producción de Petrobras Energía. Esta compañía integrará el consorcio con una participación de 35%, siendo la operadora del área, mientras que Enarsa e YPF tendrán participaciones de 35% y 30%, respectivamente. "En realidad, se trata de dos áreas, una más al norte y otra más al sur, pero que se trabajarán como un único bloque", especifica Pereira de Oliveira.
A explorar se ha dicho Las primeras actividades exploratorias se harán en 2007, luego de concluida la documentación formal. Los trabajos previstos para esta etapa de exploración incluyen, en primera instancia, la realización de 7.200 kilómetros de aerogravimetría y magnetometría. Básicamente, se trata de un recorrido que realizan aviones con sondas, que se utilizan para relevar el subsuelo y obtener mediciones indirectas del tipo de rocas que existen. "Esta instancia, que demanda una inversión de entre US$ 50 y US$ 60 millones, permite aproximarnos a la comprensión de las características del subsuelo, para poder avanzar luego con actividades que nos otorgarán mayor precisión", afirma Pereira de Oliveira.
Si los resultados se muestran optimistas, las tareas continuarán adelante: 2.000 kilómetros de sísmica 2D y 500 kilómetros cuadrados de sísmica 3D. "Esta etapa, para la que destinaremos entre US$ 200 y US$ 300 millones, nos permitirá tener una mejor evaluación de lo que podemos encontrar y comenzar con la perforación de un pozo de avanzada", indica el ejecutivo de Petrobras Energía.
La sísmica se realiza desde un barco específicamente equipado para este fin. La perforación de avanzada, por su parte, se realiza desde otro barco, apoyado por otros buques que transportan combustibles, materiales y alimentos, así como por helicópteros, encargados del traslado del personal.
Un punto que vale la pena aclarar respecto de las inversiones es que, según el acuerdo, Petrobras Energía e YPF serán responsables, en proporción a sus participaciones, de aportar los fondos necesarios para financiar la inversión correspondiente a Enarsa en esta etapa, que deberá reintegrar los fondos recibidos en el caso de producirse un descubrimiento comercial.
La etapa de desarrollo requiere el mayor nivel de inversión: se estima que puede alcanzar los US$ 2.000 millones. A esta instancia se llega únicamente si durante la exploración se produce algún descubrimiento de importancia, lo que requerirá, a su vez, que se realice la perforación de los pozos necesarios para entrar en producción.
En ese caso, se instala sobre la zona un barco especial para producción y almacenamiento, justo encima del campo de petróleo. Luego, semanalmente, un buque tanque se acerca hasta el anterior, transborda los hidrocarburos y los traslada al puerto más cercano, desde donde se transporta a las refinerías.
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Objetivo: buscar petróleo "De más está decir que el objetivo final de todo este trabajo es buscar petróleo", sostiene Pereira de Oliveira cuando se le solicita algún dato cuantitativo que permita medir cuánto obtendrá en el futuro Petrobras Energía por la inversión que está realizando. "Es muy prematuro para dar estimaciones, pero, por supuesto, internamente sí manejamos cierta información", afirma el director de exploración y producción de la compañía.
Respecto de las probabilidades de éxito, el mismo ejecutivo se encarga de afirmar que "estamos muy motivados con esta posibilidad, y eso sólo ya habla de que las perspectivas pueden ser muy buenas".
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Según Pereira de Oliveira, la experiencia y el respaldo de la compañía hacen que las posibilidades de salir airosos de este proyecto sean más altas. "Petrobras Energía aplicará la tecnología y el know-how de Petrobras, líder mundial en la especialidad de exploración offshore y pionera en los emprendimientos en aguas profundas y ultraprofundas", declara. Según datos brindados por la misma compañía, se trata de la empresa con el mayor número de sistemas offshore de producción de petróleo y gas operados en el mundo. "El reconocido liderazgo de Petrobras en este ámbito es un importante aporte a este proyecto", agrega Pereira de Oliveira.
El directivo también asegura que se trata no sólo de la primera experiencia de Petrobras Energía como operador en un proyecto offshore en Argentina, sino también del primer proyecto offshore en aguas profundas que se realiza en la historia del país.
Como una ironía, para resolver las presiones de un mercado que se mostró bastante ahogado durante 2006, Petrobras Energía decidió ir a buscar alternativas en el fondo del mar.
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