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Martes, 29 de Noviembre de 2005 08:15 |
para la COP 11 del
Convenio Cambio Climático, MOP 1 del
Protocolo de Kyoto
la SBSTA 23 y SBI 23 de
la Convención de Diversidad Biológica
Que vincula la conservación de la biodiversidad,
el cambio climático y los derechos de los pueblos
con la moratoria a las actividades petroleras.
El Convenio Marco sobre
Cambio Climático y el Convenio sobre Diversidad Biológica son esfuerzos
internaciones para enfrentar las crisis globales. Los textos de ambos
convenios fueron presentados a los jefes de Estados en la Cumbre de la Tierra
en Río 92. Un
nexo evidente entre las dos convenciones yace en las actividades
hidrocarburíferas que aumentan las emisiones de CO2 y que además degradan los
hábitats naturales.
Hoy en día, ningún científico serio
dudaría en la urgente necesidad de reducir la quema de combustibles fósiles
para evitar agudizar la actual crisis climática;
igualmente, ningún científico serio dudaría en que la humanidad está causando
la Sexta Crisis de Extinción Masiva de Especies, a través de la abrupta pérdida
de bosques tropicales. También es evidente, que las poblaciones que son
mayormente afectadas tanto por el cambio climático como por la pérdida de
biodiversidad son las comunidades más vulnerables: los pueblos indígenas,
campesinos, pescadores y grupos humanos más empobrecidos en el mundo.
En el planeta se
requiere de reducciones drásticas en las emisiones derivadas de la quema de
combustibles fósiles, y
de buscar soluciones reales que sean viables y
verdaderamente sustentables, que no sacrifiquen a las comunidades
históricamente marginadas ni a los ecosistemas más frágiles.
Los economistas liberales han
respondido a estas dos crisis ambientales de forma tardía y errada, a través
del enfoque del establecimiento de impuestos y subsidios, desde la propuesta de
adjudicación de derechos de propiedad o inclusive intentando, de forma obscena,
calcular el
valor total de la biodiversidad para optimizar el uso de la tierra; propuestas
que no abordan las verdaderas causas de las crisis.
La realidad del
problema, fuera de estas visiones economisistas, es otra. La explotación de
petróleo provoca la contaminación del aire, suelo, agua y empobrece la
biodiversidad en muchos casos irreversiblemente. Estas actividades contaminan y
con ello inutilizan otros recursos estratégicos como el agua y la
biodiversidad. Estos y otros impactos como los sociales constituyen pasivos
ambientales que no son reconocidos por las empresas, y en el mejor de los casos
son pagados por los Estados, mermando los recursos financieros que podrían ser
invertidos en gasto social.
Sin embargo, a pesar de
estos conocidos impactos la extracción de hidrocarburos desde el punto de vista
de los Estados nacionales se ha justificado por ser una fuente de divisas para
el pago de la ilegítima deuda externa – la misma que debe ser inmediatamente
anulada - a pesar de propiciar empobrecimiento y destrucción ambiental.
Los expertos consideran que el
barril de crudo mantendrá su elevado precio, lo que en términos monetarios
implica grandes ganancias. Sin embargo, no se toman en cuenta los costos
concomitantes que conllevarán a la pérdida irreversible de biodiversidad y la
violación de los derechos de las poblaciones locales. En este mundo globalizado
se pretende explotar hidrocarburos hasta los últimos confines de los bosques
tropicales. Para las empresas trasnacionales, gobiernos del Norte y muchos
gobiernos del Sur es una cuestión de capital y ganancia, para los pueblos de Sur es muerte
y desolación.
Tanto el Convenio Marco de Cambio Climático
como la Convención de Diversidad Biológica ratifican el Principio de Precaución
como mecanismo para enfrentar los problemas ambientales. Ha llegado la hora de permitir que ambos marcos legales
confluyan y que los esfuerzos por el planeta tengan resultados concretos. Y
nada más concreto que áreas protegidas liberadas de la dinámica de destrucción
que provocan la industria extractiva y en especialmente las actividades
hidrocarburíferas.
UN LLAMADO ECO-LÓGICO PARA LA
CONSERVACION,
EL CLIMA Y LOS DERECHOS
para la COP 11 del
Convenio Cambio Climático, MOP 1 del
Protocolo de Kyoto
la SBSTA 23 y SBI 23 de
la Convención de Diversidad Biológica
FUNDAMENTOS
El Convenio Marco de
Cambio Climático obliga de manera especial a los países del Anexo 1 a reducir
sus emisiones de gases con efecto invernadero y recomienda a los otros países
Parte también hacerlo. En la Conferencia de las Partes de este Convenio, llevada a
cabo en Japón en 1997, se adoptó el Protocolo de Kyoto.
Este instrumento legal
propone soluciones basadas en el mercado para la reducción de los gases que
producen el efecto invernadero, a través de propuestas como los Mecanismos de
Desarrollo Limpio y la Implementación Conjunta.
Ambas propuestas no garantizan
los objetivos de la conservación, de la reducción de emisiones, por el
contrario, amenazan otros derechos como el Convenio 169 de la OIT, en lo que se
refiere a derechos territoriales de las poblaciones tradicionales.
El Convenio sobre Diversidad
Biológica por otra parte, representa el instrumento jurídico internacional más
importante para la conservación de la biodiversidad. Este es justamente el
primer objetivo del Convenio (Art. 1).
El Artículo 8 del Convenio trata el
tema de la conservación in-situ de la biodiversidad, y el
8j
llama a los
países a respetar, preservar y mantener los conocimientos, innovaciones y
prácticas, que entrañen formas de vida tradicionales pertinentes con la
conservación de la biodiversidad, incluyendo aquellas poblaciones que viven en
áreas protegidas. El Art. 3 del Convenio, pide a los países miembros asegurarse
que las actividades que se lleven a cabo dentro de su jurisdicción no
perjudiquen al medio ambiente de otros los países Parte.
El llamado eco-lógico internacional
propone vincular los temas de conservación de la biodiversidad, de los suelos y
del aire, del cambio climático y de los derechos de los pueblos, en particular
los indígenas, en una estrategia común para salvar las áreas de mayor
diversidad, dejando el carbono represado en su subsuelo, amparados en la
Convención de Cambio Climático y otros convenios internacionales.
El fondo de la propuesta es que los países
contaminadores paguen a quienes defienden la sustentabilidad y los derechos
conculcados, es decir a los países tropicales cuyas poblaciones locales están
siendo afectadas por las formas de producción y consumo que atentan contra los
derechos de sus pueblos.
El ecollamado es además un reconocimiento de una deuda ecológica que los
países del Norte industrializado tienen con los países y pueblos del Sur.
OBJETIVOS DE LA PROPUESTA
- Lograr que los Estados
nacionales se abstengan de sacar petróleo y gas de las áreas protegidas,
por su incompatibilidad con la conservación y por que causan degeneración
y fragmentación de los ecosistemas vulnerables comprometiendo la vida de
los seres humanos y otras formas de vida de forma permanente.
- Lograr que estos Estados sean
compensados por esta decisión, es decir tanto por la renta que hubiese
derivado de la explotación de sus hidrocarburos, como por el
reconocimiento al esfuerzo de evitar mayores emisiones de CO2 y su
voluntad de apoyar la conservación de la biodiversidad y ecosistemas naturales.
- Lograr compromisos
internaciones, de los países que deben reducir drásticamente emisiones de CO2,
para pagar a aquellos que han decidido no colocar en el mercado los
recursos petroleros.
- Sumar en este esfuerzo a la
comunidad internacional para construir un fondo internacional que reconozca
el valor de existencia de importantes áreas protegidas en el mundo, y de
la biodiversidad, amenazadas por las actividades petroleras, frente al
valor meramente exotérmico del los combustibles fósiles.
- Lograr que este esfuerzo sea
reconocido como parte de la deuda ecológica que los países
industrializados del Norte mantienen con los países y pueblos del Sur.
METODOLOGÍA
- La propuesta se aplicará en
áreas protegidas frágiles, territorios indígenas con alta biodiversidad y
otros ecosistemas vulnerables, amenazadas o afectadas por actividades
petroleras, principal causante del cambio climático.
- Las organizaciones que se sumen
a la propuesta deberán iniciar un cabildeo con los gobiernos de los países
tropicales que deseen sumarse a esta propuesta, para buscar respaldo
político. Los Estados que se sumen a esta propuesta deberán analizar vías
técnicas y legales para regular adecuadamente esta decisión; en caso de
haber contratos o concesiones, se iniciarán procesos para revertirlos y
evaluar los pasivos socio-ambientales en estas áreas y la necesidad de
restauración ambiental e indemnización correspondientes.
- Se debe constituir una comisión
multidisciplinaría de expertos para analizar el marco económico, legal en
el que se aplicaría el LLAMADO ECO-LÓGICO.
- Se establecerá un esquema que
alcance la forma de un acuerdo internacional entre los países tropicales
exportadores de petróleo en beneficio global que sustente la propuesta del
Ecollamado, y que cree un fondo internacional acordado por todos los
países, calculado sobre un índice que tome en cuenta el valor de no emitir
las toneladas de Carbono; en base a la estimación de las reservas que no
se explotarán, consumo per cápita de energía y otras valoraciones.
- Se deberá aplicar los
resultados a casos individuales para determinar la renta económica por no
extraer petróleo, pudiéndose establecer fondos pilotos.
- Se deberá analizar el valor de
las indemnizaciones a los acreedores ecológicos por la quema y consumo de
Carbono que actualmente realizan los países del Norte, como una forma de
avanzar hacia el resarcimiento de la deuda ecológica.
RESULTADOS ESPERADOS
El LLAMADO ECO-LÓGICO
articula coherentemente objetivos globales de conservación, protección de
derechos económicos, sociales, culturales, ambientales y colectivos conservación
de la biodiversidad y soluciones al cambio climático. Esta propuesta no implica
una mercantilización de la vida ni un cobro por servicios ambientales y no
generaría ningún tipo de derechos de propiedad o uso sobre el área del
proyecto, contrastando con propuestas que están siendo cuestionadas por las
redes, organizaciones y comunidades que suponen la pérdida de derechos
soberanos.
A corto plazo, la propuesta tiene
como resultado la unión de distintas partes interesadas, muchas veces
antagónicas, alrededor de la lógica de presentar nuevos incentivos. En espacios de debate
internacional el Ecollamado puede servir para convocar a nuevos participantes.
A mediano plazo la propuesta
tiene como resultado el visibilizar el fracaso de la intervención del mercado
para resolver la crisis ambiental, tanto en términos de conservación de la
biodiversidad como del caos climático. También la creación de nuevos ingresos
nacionales por compensación por la No explotación petrolera y la conservación.
Este es un
efecto directo en las economías de los países tropicales en cuanto a ingresos
económicos. Un efecto indirecto podría ser las reducciones de las presiones por
la deuda financiera externa liberando dinero del presupuesto nacional para
gastos sociales y adicionalmente los gobiernos dispondrán de nuevos recursos
para sus cuentas nacionales.
A nivel de resultados a
largo plazo, la propuesta tiene beneficios locales, nacionales y globales ya que si
se paran las actividades petroleras se evitará que nuevas emisiones de CO2
lleguen a la atmósfera, tanto por el carbono contenido en los hidrocarburos del
subsuelo como por el carbono contenido en el bosque que sería talado para las
operaciones petroleras, lo que significa un bien para toda la humanidad; al
mismo tiempo se garantiza la conservación de culturas y de la biodiversidad de
un patrimonio de la humanidad.
Montreal, diciembre del
2005
Por el planeta y su gente,
OILWATCH
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www.oilwatch.org
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