Es
internacionalmente conocido el resultado nefasto de las actividades petroleras
en los países tropicales, dónde están las áreas mayor biodiversidad del mundo.
La
explotación de petróleo, provoca la contaminación del aire, suelo y agua, y
empobrece la biodiversidad en muchos casos irreversiblemente. Estas actividades
contaminan, y con ello inutilizan otros recursos estratégicos como el agua y la
biodiversidad. Estos y otros impactos constituyen pasivos ambientales que no
son reconocidos por las empresas, y en el mejor de los caso son pagados por los
Estados, mermando los recursos financieros que podrían ser invertidos en gasto
social.
Sin embargo
la extracción de hidrocarburos desde el punto de vista de los Estados
nacionales se ha justificado por ser una fuente de divisas para el pago
de deuda externa, a pesar de propiciar empobrecimiento y destrucción
ambiental.
El Convenio
Marco de Cambio Climático, obliga de manera especial a los países del Anexo 1 a
reducir sus emisiones de gases con efecto invernadero y recomienda a los otros
países Parte también hacerlo. Para cumplir con estas obligaciones se
están explorando fuentes energéticas alternativas.
En la
Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Cambio Climático de
1997 se adoptó el Protocolo de Kyoto. Sin embargo, muchos de los
países importadores de petróleo están fuera de este acuerdo, y que además
propone soluciones basadas en el mercado, para la reducción de los gases
que producen el efecto invernadero, especialmente el CO
2.
Básicamente las propuestas son el Mecanismo de Desarrollo Limpio, y la
Implementación Conjunta. Ambas propuestas no garantizan los objetivos de
la conservación, de la reducción de emisiones; y por el contrario amenazan
otros derechos como el Convenio 169 de la OIT, en lo que se refiere a
derechos territoriales de las poblaciones tradicionales.
El Convenio
sobre Diversidad Biológica por otra parte, representa el instrumento jurídico
internacional más importante para la conservación de la biodiversidad. Este es
justamente el primer objetivo del Convenio (Art. 1). El Artículo 8 del
Convenio trata el tema de la conservación in-situ de la biodiversidad, y
el 8j llama a los países a respetar, preservar y mantener los
conocimientos, innovaciones y prácticas, que entrañen formas de vida
tradicionales pertinentes con la conservación de la biodiversidad, incluyendo
aquellas poblaciones que viven en áreas protegidas.
El Art. 3
del Convenio, pide a los países miembros asegurarse que las actividades que se
lleven a cabo dentro de su jurisdicción no perjudiquen al medio ambiente de
otros países Parte.
Ambos
convenios ratifican el Principio de Precaución como mecanismo de enfrentar lo
problemas ambientales.
LA PROPUESTA
Oilwatch
quiere presentar a este grupo de trabajo, una propuesta que liga tanto los
objetivos de conservación de la biodiversidad en áreas protegidas como los
relacionados para frenar el cambio climático :
“UN LLAMADO ECO-LÓGICO PARA LA CONSERVACIÓN, EL CLIMA Y LOS
DERECHOS”
El llamado
eco-lógico internacional, propone vincular los temas de conservación de la
biodiversidad, del cambio climático y de los derechos de los pueblos
indígenas en una estrategia común para salvar las áreas de mayor diversidad,
dejando el carbono represado en su subsuelo, amparados en la Convención de
Cambio Climático y otros convenios internacionales a través de los que los
gobiernos del mundo se comprometieron a conservar la biodiversidad, a reducir
la pobreza, a respetar los derechos humanos en general y de los pueblos
indígenas en particular.
La propuesta se aplicará en áreas protegidas, amenazadas o afectadas
por actividades petroleras, principal causante del cambio climático.
OBJETIVOS DE LA PROPUESTA
1.
Lograr que los estados nacionales se abstengan de sacar
petróleo de las áreas protegidas, por su incompatibilidad con la conservación.
2.
Lograr que los Estados que se abstengan de explotar sus
recursos en áreas protegidas, sean compensados por esta decisión de beneficio
global.
3.
Lograr compromisos internaciones de los países que no emitirán
más CO2 de pagar a aquellos que han decidido no colocar en el mercado los recursos
petroleros, con donaciones con condonaciones de deuda externa.
4.
Sumar en este esfuerzo a la comunidad internacional para
construir fondos internacionales que paguen por el valor de existencia de
importantes áreas protegidas en el mundo, amenazas con la destrucción si se
continúa con la intención de someterlas a actividades de exploración y
explotación.
RESULTADOS ESPERADOS
La
propuesta tiene beneficios locales, nacionales y globales. Articula
coherentemente objetivos globales de conservación, protección de derechos
económicos, sociales, culturales, ambientales y colectivos; alivio de la deuda
externa y soluciones al cambio climático.
Si
se paran estas actividades se evitarán que nuevas emisiones de CO2
lleguen a la atmósfera, tanto por el carbono contenido en los hidrocarburos del
subsuelo como por el carbono contenido en el bosque que no será talado para las
operaciones petroleras, lo que significa un bien para toda la humanidad; al
mismo tiempo se garantiza la conservación de culturas y de la biodiversidad de
un patrimonio de la humanidad.
Un
efecto indirecta será reducirán las presiones por la deuda financiera
externa liberando dinero del presupuesto nacional para gastos sociales, y
adicionalmente los gobierno dispondrán de nuevos recursos para sus cuentas
nacionales.
Esta propuesta no implica una mercantilización de la vida, ni un cobro por
servicios ambientales y no generaría ningún tipo de derechos de propiedad o uso
sobre el área del proyecto, contrastando con propuestas que están siendo
cuestionadas por las comunidades y que suponen la pérdida de derechos
soberanos.
Existe
además la iniciativa a nivel internacional, por parte de varias fundaciones y
sectores políticos, de destinar fondos que apoyen este tipo de iniciativas,
pues es una forma concreta de reducir los gases que producen el efecto
invernadero, sobre todo CO2.
Por lo
expuesto, proponemos que esta reunión de expertos sobre Áreas Protegidas se
proceda a:
1.
Constituir una comisión de expertos para analizar las propuestas nacionales que
nazcan en este contexto.
2.
Analizar vías técnicas y legales para que los Estados regulen adecuadamente
esta decisión y que en caso de haber contratos o concesiones, inicien procesos
para revertirlos y evaluar los pasivos socio-ambientales en estas áreas y la
necesidad de restauración ambiental e indemnización correspondientes.
3. Iniciar un proceso de identificación de potenciales donantes y se
creará un fideicomiso por un monto que genere intereses equivalentes a las
regalías que ganaría el Estado en la explotación. Si un gobierno futuro
viola las cláusulas de dicho arreglo el monto de fideicomiso se devolverá a los
donantes.
4. Promover la propuesta a nivel internacional.
Por el
planeta y su gente
OILWATCH
La red OILWATCH nació impulsada por
la necesidad de desarrollar estrategias globales para las comunidades afectadas
por las actividades petroleras y de apoyar sus procesos de resistencia en la
lucha contra estas actividades. Entre las funciones de la organización están:
el intercambio de información sobre las operaciones de las compañías petroleras
en cada país afectado; sobre sus prácticas operativas así como sobre los
diferentes movimientos de resistencia y campañas internacionales contra
compañías específicas. Oilwatch se esfuerza por hacer crecer, a nivel global,
la conciencia medioambiental, exponiendo los impactos de la actividad petrolera
en bosques tropicales y en sus poblaciones locales, estableciendo también las
relaciones de esta actividad con la destrucción de la biodiversidad, el cambio
climático y la impune violación de los derechos humanos.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
/ www.oilwatch.org
Montecatini, Italia
Junio, 2005